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BrideALL es un programa TPV para tiendas de novia que une el punto de venta, la gestión de anticipos y saldos, el stock de vestidos y los registros de facturación compatibles con VeriFactu. Sin instalación, desde 119 € al mes por tienda y sin permanencia.

En una tienda de novia, el TPV no se usa como en un comercio que cobra una vez y cierra la venta. La clienta confirma el pedido con un anticipo, a veces paga una cantidad intermedia cuando el vestido llega a la tienda, y liquida el saldo en la entrega, después de los arreglos. Ese fraccionamiento es la norma del sector, no una excepción: es lo que permite repartir un gasto importante a lo largo de varios meses. Un TPV que solo sabe cobrar un importe obliga a llevar el resto del seguimiento en un cuaderno.
BrideALL es un programa TPV para tiendas de novia que trata cada cobro como una parte del mismo pedido: la pantalla de venta muestra el total, lo ya cobrado y el pendiente, y emite la factura que corresponde a cada pago — factura de anticipo primero, factura de saldo a la entrega. El TPV está unido al stock y a la ficha de la clienta: vender una prenda cambia su estado al instante y deja el historial de pagos accesible desde el contacto.
El programa es un TPV en la nube, sin instalación, que funciona en el ordenador del mostrador, en una tableta o en el móvil — útil para cobrar en tienda, en una feria nupcial o en una venta privada fuera del local. En España es compatible con VeriFactu y con la facturación electrónica; los datos se alojan en la Unión Europea y se tratan conforme al RGPD. La prueba es gratuita durante 30 días, sin tarjeta bancaria y sin permanencia.
Registros de facturación inalterables y encadenados, conforme a la Ley Antifraude 2021.
Cada cobro parcial se vincula al mismo pedido, con el pendiente visible en todo momento.
Factura de anticipo en cada pago parcial y factura de saldo a la entrega, sin rehacer nada a mano.
Cada venta actualiza el estado de la prenda: disponible, asignado o vendido.
Cada cobro queda asociado a la asesora que atendió la venta, con estadísticas de rendimiento.
Facturación por periodo, formas de pago, pendientes de cobro y artículos más vendidos.
Los dos cobran. La diferencia aparece en todo lo que rodea al cobro: el pedido, el stock y la factura.
| Criterio | BrideALL | TPV generalista |
|---|---|---|
| Venta en varios pagos | Anticipo, pagos intermedios y saldo dentro del mismo pedido, con el pendiente visible | Un importe por operación; el seguimiento del pendiente va aparte |
| Facturación | Factura de anticipo y de saldo generadas automáticamente en cada pago | Factura única al cerrar la venta; las intermedias se rehacen a mano |
| Stock | Cada venta cambia el estado de la prenda (disponible, asignado, vendido) | El stock se actualiza aparte, si el programa lo incluye |
| Clienta | Cada cobro queda en la ficha de la clienta, con su historial de pruebas y compras | El cobro no se vincula al historial de la clienta |
| Conformidad | Compatible VeriFactu, con registros inalterables y encadenados | Depende del programa: conviene verificar la conformidad |
| Facturación electrónica | Emisión y recepción en formato estructurado, conforme a 2026 | A verificar según el programa |
| Movilidad | En la nube, sin instalación: ordenador, tableta y móvil | A menudo ligado a un puesto fijo en el mostrador |
| Precio | 119 € al mes por tienda, sin permanencia; 100 € desde la 3ª tienda | Varía según el programa y los módulos añadidos |
Las características de los TPV generalistas varían de un editor a otro: verifica la conformidad y la gestión de pagos parciales antes de decidir.
La Ley 11/2021, de medidas de prevención y lucha contra el fraude fiscal, exige que los sistemas informáticos que soportan la facturación garanticen la integridad, conservación, accesibilidad, legibilidad, trazabilidad e inalterabilidad de los registros. El reglamento que la desarrolla, conocido como VeriFactu, precisa cómo hacerlo: un registro de alta y otro de anulación por cada factura, el encadenamiento de esos registros entre sí mediante una huella, y la remisión de la información a la Agencia Tributaria. El Reglamento de Facturación Electrónica añade la emisión y la recepción de facturas en formato estructurado.
Para una tienda de novia, la dificultad técnica no está en emitir una factura, sino en que las facturas de anticipo y de saldo formen parte del mismo encadenamiento: no son documentos sueltos, sino etapas de una misma operación repartidas en varios meses. BrideALL emite cada factura con su registro correspondiente, mantiene la secuencia verificable y conserva la trazabilidad de la operación completa, de modo que la caja cuadra con la contabilidad sin trabajo adicional. El calendario de obligación depende de cada contribuyente y conviene confirmarlo con tu asesor fiscal.
El error clásico de la caja en una tienda de novia es tratar cada pago como una operación independiente. La clienta paga 300 € de anticipo, luego 400 € a la llegada del vestido y 500 € a la entrega; en la caja aparecen tres ventas distintas y, al final de la temporada, nadie sabe qué pedido está completamente cobrado y cuál sigue pendiente sin haberlo consultado en una hoja de cálculo.
En BrideALL el pedido es el objeto central: el TPV muestra su total, lo ya cobrado y el pendiente, y cada pago genera el documento que le corresponde. Cuando la clienta pregunta cuánto le queda por pagar, la respuesta está en su ficha, no en la memoria de quien la atendió. Y cuando llega el cierre del mes, la facturación ya está hecha: no hay que reconstruir nada.
Un TPV aislado obliga a repetir trabajo: se cobra en la caja y se anota la venta en el stock por otro lado. En una tienda de novia ese doble registro tiene consecuencias visibles, porque el stock es limitado y cada prenda es única: si el vestido vendido sigue apareciendo como disponible, la asesora puede proponerlo a otra clienta y comprometerse a algo que ya no está.
BrideALL registra la venta y actualiza el estado de la prenda en el mismo gesto, y mantiene la caja conectada a la agenda y a la ficha de la clienta. El resultado es una tienda que sabe en todo momento qué ha vendido, qué tiene, a quién está asignado cada vestido y para qué fecha — sin hojas de cálculo paralelas ni comprobaciones de última hora en el probador.
Es el punto de venta que registra los cobros de la tienda y los vincula al pedido de la clienta. En BrideALL, el TPV gestiona además los anticipos y los saldos de un vestido de novia, emite la factura de cada pago y actualiza el stock en el mismo gesto.
Sí. BrideALL es un TPV compatible con VeriFactu: genera un registro por cada factura, lo mantiene inalterable, lo encadena con los anteriores y está preparado para la remisión a la Agencia Tributaria, conforme al reglamento que desarrolla la Ley Antifraude 2021.
Sí. El TPV registra el anticipo al confirmar el pedido, los pagos intermedios y el saldo a la entrega, todos dentro del mismo pedido. La pantalla muestra en todo momento lo cobrado y el pendiente, y cada pago genera su factura.
Sí. BrideALL es un TPV en la nube: se accede desde el navegador en el ordenador del mostrador, en una tableta o en el móvil, sin instalar nada. Resulta útil para cobrar en tienda, en una feria nupcial o en una venta privada.
Sí. Al registrar una venta, el estado de la prenda cambia automáticamente (disponible, asignado o vendido), sin doble introducción. Así la disponibilidad que consulta la asesora refleja siempre la realidad de la tienda.
119 € al mes por tienda, sin permanencia; a partir de la 3ª tienda, 100 € al mes por tienda adicional, y el pago anual equivale a 10 meses facturados de 12. La prueba es gratuita durante 30 días, sin tarjeta bancaria.